
Epidemiología:
Disciplina que estudia la frecuencia, la distribución y los determinantes de las enfermedades y de otros problemas de salud en las poblaciones humanas, con el objetivo de utilizar ese conocimiento para prevenir la enfermedad y mejorar la salud. La epidemiología de una enfermedad forma parte de su descripción básica: ayuda a entender por qué la enfermedad aparece con más frecuencia en unos grupos que en otros.

Prevalencia:
Proporción de personas de una población que presentan una enfermedad o condición determinada en un momento (o periodo) concreto, con independencia de cuándo comenzó dicha enfermedad o condición. Puede entenderse como una «fotografía» de cuánta enfermedad existe en la población en ese instante, y resulta especialmente útil para planificar recursos asistenciales.

Incidencia:
Número de casos nuevos de una enfermedad que aparecen en una población durante un periodo de tiempo determinado, en relación con el tamaño de la población en riesgo. A diferencia de la prevalencia, la incidencia mide la aparición de casos nuevos y no el conjunto de casos ya existentes, por lo que es la medida más adecuada para estudiar las causas de una enfermedad.

Estudio transversal:
Diseño de estudio observacional en el que se mide, en un mismo momento temporal y en una muestra de la población, tanto la exposición a un posible factor como la presencia o ausencia de la enfermedad. Permite estimar la prevalencia y explorar asociaciones entre variables, pero no permite establecer con certeza la secuencia temporal entre la exposición y la enfermedad (es decir, no aclara qué fue antes).

Estudio de cohortes:
Diseño de estudio observacional y longitudinal en el que se identifica y se sigue en el tiempo a un grupo de personas (la cohorte), clasificadas desde el inicio según su exposición o no a un determinado factor, para comparar la incidencia de la enfermedad que se desarrolla en el grupo expuesto frente al no expuesto. Al partir de la exposición y avanzar hacia la enfermedad, respeta la secuencia temporal y permite calcular directamente el riesgo.

Estudio de casos y controles:
Diseño de estudio observacional que parte de un grupo de personas que ya presentan la enfermedad de interés (los casos) y lo compara con un grupo de personas similares que no la presentan (los controles), analizando de forma retrospectiva las exposiciones pasadas de ambos grupos para identificar posibles factores de riesgo asociados a la enfermedad. Resulta especialmente útil para el estudio de enfermedades poco frecuentes.

Estudio experimental:
Diseño de estudio en el que el propio investigador interviene activamente, asignando habitual e idealmente de forma aleatoria la exposición, el tratamiento o la intervención a los participantes, para comparar después los resultados obtenidos entre los distintos grupos así formados. El ensayo clínico aleatorizado es su ejemplo más característico, y al controlar la asignación de la exposición permite establecer relaciones de causalidad con mayor solidez que los estudios observacionales.

Revisión sistemática:
Síntesis de la evidencia científica existente sobre una pregunta concreta, elaborada siguiendo un método explícito, riguroso y reproducible para identificar, seleccionar y valorar críticamente todos los estudios relevantes disponibles sobre esa pregunta. Su objetivo es minimizar el sesgo y ofrecer una visión de conjunto más fiable que la de un único estudio aislado.

Metaanálisis:
Técnica estadística que combina cuantitativamente los resultados de varios estudios independientes, idealmente identificados a través de una revisión sistemática previa, para obtener una única estimación más precisa del efecto que se está estudiando. Suele presentarse como el paso final de una revisión sistemática cuando los estudios incluidos son suficientemente similares como para poder combinarse.

