epidemiología
1. Concepto de epidemiología
La epidemiología es el estudio de la ocurrencia y la distribución de los eventos, estados y procesos relacionados con la salud en poblaciones específicas, incluido el estudio de los determinantes que influyen en dichos procesos, y la aplicación de este conocimiento al control de los problemas de salud relevantes.
De forma más sencilla podemos decir que es el estudio de con qué frecuencia aparecen las enfermedades en distintos grupos de personas y por qué. La comunidad sustituye al individuo a la hora de buscar respuesta a preguntas sobre la etiología y la prevención de la enfermedad y sobre los recursos necesarios para los cuidados de salud de esa población.
Etimológicamente, epidemiología procede del griego y significa tratado sobre el pueblo (epi = sobre, demo = pueblo, logos = tratado). El término deriva, a su vez, de epidemia, una palabra que ya ofrece una pista inmediata sobre su materia de estudio.
La epidemiología describe y cuantifica las enfermedades en las poblaciones, postula mecanismos causales y, entre otros aspectos, desarrolla métodos para el control de las enfermedades.
Epidemiología descriptiva
Estudia la distribución de las enfermedades según las variables lugar, tiempo y persona.
Epidemiología analítica
Busca los factores que determinan la distribución encontrada e identifica asociaciones causales.
2. Objetivos y aplicaciones de la epidemiología
Siguiendo el texto clásico Epidemiologic Research de Kleinbaum, Kupper y Morgenstern, la epidemiologia como método básico de la salud pública se ocupa de describir, explicar, predecir y controlar el estado de salud en las poblaciones.
Describir
Describir el estado de salud de las poblaciones: enumerar los casos de enfermedad, obtener las frecuencias relativas de la enfermedad dentro de los subgrupos o descubrir tendencias importantes en su aparición.
Explicar
Explicar la etiología de la enfermedad: descubrir los factores causales y determinar las formas de transmisión.
Predecir
Predecir la aparición de la enfermedad: estimar el número de casos que se desarrollarán de una determinada enfermedad e identificar su distribución dentro de las poblaciones. Esta información es fundamental para planificar las intervenciones y asignar los recursos sanitarios.
Controlar
Controlar la distribución de la enfermedad: se emplea el enfoque epidemiológico con el fin de prevenir la aparición de nuevos casos de enfermedad, erradicar los casos existentes, prolongar la vida de quienes padecen una patología, o mejorar el estado de salud de las personas. Además, permite detectar problemas emergentes y valorar las medidas de control.
3. Rasgos distintivos del enfoque epidemiológico
Todo resultado se refiere a una población definida
La epidemiología estudia las enfermedades en las poblaciones, no en los individuos o pacientes de forma aislada. Por eso el núcleo de la epidemiología está en relacionar los casos de enfermedad con la población de la que proceden, considerando además un periodo de tiempo determinado. Por ejemplo, un profesional sanitario que cuantifica cuántos pacientes consultan por varicela debe tener en cuenta que solo valora a quienes podrían consultarle durante el tiempo que está en consulta. Si no tenemos en cuenta quien es la población que puede consultarle, se produce el error del “numerador flotante” que hace referencia a contar casos sin relacionarlos con la población de referencia.
Orientación a grupos, no a individuos
Las observaciones clínicas guían decisiones sobre pacientes concretos; las epidemiológicas se refieren a grupos, lo que cambia las exigencias sobre la calidad de los datos. Por ejemplo, si en un estudio en un país que se emplea la información de mortalidad por cáncer de estómago derivada de certificados de defunción si hubiese errores en la certificación, pero los falsos positivos (entendidos como los certificados que incluían como causa de muerte cáncer de estómago a personas que habían muerto por otra causa) compensaban a los falsos negativos (entendidos como los certificados que incluían como causa de muerte otra diferente al cáncer de estómago habiendo fallecido por cáncer de estómago), la estadística poblacional general sería aproximadamente correcta.
Las conclusiones se basan en comparaciones
En epidemiología, cuando se quiere saber si una exposición (por ejemplo, el consumo de tabaco) está relacionada con un problema de salud, no basta con observar qué ocurre solo en un grupo de personas fumadoras de 20 cigarrillos al día. Hace falta un grupo de referencia, es decir, un grupo con el que comparar, que permita comprobar si el problema de salud es más o menos frecuente entre los que no fuman o entre los que fuman menos cigarrillos al día. Por eso, las medidas epidemiológicas son, en esencia, promedios de la probabilidad de que algo ocurra en cada uno de los grupos estudiados.
Un ejemplo sencillo muestra por qué es tan importante comparar. Si toda la población fumara 20 cigarrillos al día, no habría personas no expuestas al tabaco con las que comparar la frecuencia del cáncer de pulmón, y sería muy difícil, o incluso imposible, identificar y medir la relación entre el tabaco y esta enfermedad. Como hay personas que nunca han fumado, podemos comparar el cáncer de pulmón que se diagnostica entre fumadores y no fumadores y calcular así cuánto se asocia el tabaco con la enfermedad.
Las conclusiones se basan en comparaciones
Las pistas etiológicas surgen de comparar “medidas de frecuencia de enfermedad” entre grupos con distinto nivel de exposición. Si todos los grupos estuvieran igualmente expuestos, no habría pistas: la epidemiología se nutre de la variabilidad. Si todo el mundo fumara 20 cigarrillos al día, la relación del consumo de tabaco con el cáncer de pulmón sería indetectable. Sin embargo, como hay gente que nunca ha fumado, podemos saber el efecto del tabaco en los fumadores en comparación con los nunca fumadores.
Estandarización y control de calidad
Los datos de los estudios epidemiológicos los recogen, por regla general varias personas, por lo que son imprescindibles la estandarización y el control de calidad de los métodos de recogida de información.
Fuentes:
Coggon D, Rose G, Barker DJP. Epidemiology for the Uninitiated. 5th ed. London: BMJ Books; 2003.
Porta M, editor. A Dictionary of Epidemiology. 6th ed. New York: Oxford University Press; 2014.
Kleinbaum DG, Kupper LL, Morgenstern H. Epidemiologic Research: Principles and Quantitative Methods. Belmont, CA: Lifetime Learning Publications; 1982.